¿Alguna vez te has preguntado cuáles son los verdaderos gigantes que custodian la provincia de Ourense? Lejos de la imagen exclusivamente termal y de valles fluviales, Ourense esconde un patrimonio montañoso de vértigo, con cumbres que desafían el cielo y ofrecen paisajes de una belleza agreste y sobrecogedora. Si eres amante del senderismo, la fotografía de naturaleza o simplemente sientes curiosidad por los puntos más elevados del mapa, este artículo es para ti.
Nos adentramos en la Serra do Eixo, la Cadena do Faro y otros macizos para descubrir, con absoluta precisión, las montañas más altas de Ourense. No hablamos de colinas, sino de auténticas montañas que superan con creces los 1.500 metros de altitud, marcando la frontera natural con provincias vecinas y albergando ecosistemas únicos. Prepárate para un viaje por las alturas de la «Boa Terra», donde desvelaremos los nombres, las altitudes exactas y los secretos de estas cinco cumbres imprescindibles. ¿Listo para ascender con nosotros?
1. Cabeza de Manzaneda (1.778 m) – El Techo de Galicia
La indiscutible reina de las montañas de Ourense, y de toda Galicia, es la Cabeza de Manzaneda. Con sus 1.778 metros sobre el nivel del mar, este pico no solo es el más alto de la provincia, sino el punto culminante de toda la comunidad autónoma. Se localiza en el corazón de la Serra da Queixa, dentro del complejo montañoso de la Serra do Eixo, en el concello de Manzaneda.
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Su cumbre, coronada por una gran cruz de piedra y una caseta, ofrece unas vistas panorámicas excepcionales. En días claros, la mirada puede llegar hasta el océano Atlántico. Este macizo es un paraíso natural que alberga la única estación de esquí de Galicia, en la ladera norte. Su entorno está protegido como Zona de Especial Conservación (ZEC) «Serra do Eixo” y es hábitat de especies como el lobo ibérico, el corzo o el águila real. Ascender a la Cabeza de Manzaneda, ya sea a pie, en bicicleta de montaña o incluso en coche por una pista forestal, es una experiencia obligatoria para entender la dimensión y la diversidad del relieve ourensano.
2. Alto do Boi (1.696 m) – El Guardián del Invernadeiro
Muy cerca de la cumbre principal, también en la Serra da Queixa, se alza el Alto do Boi, con una altitud de 1.696 metros. Es la segunda montaña más alta de Ourense y forma parte del mismo complejo montañoso que la Cabeza de Manzaneda, del que está separado por el collado de Portela do Home. Su perfil es igualmente imponente y su ascensión es una de las rutas clásicas del montañismo gallego.
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Desde su cima, se domina una vasta extensión del sur de la provincia y se tiene una perspectiva privilegiada del Parque Natural do Invernadeiro, una reserva de caza de gran valor ecológico. La zona es rica en manantiales y cursos de agua que alimentan el río Bibei. La vegetación en las cotas altas está dominada por matorral de brezo y piorno, dando paso a extensos bosques de roble melojo y pino silvestre en las laderas. El Alto do Boi representa la esencia de la montaña ourensana: solitaria, salvaje y de una belleza austera.
3. Cabeza Grande (1.681 m) – La Cumbre de la Frontera
Con 1.681 metros, Cabeza Grande se erige como la tercera montaña más alta de Ourense. Situada en la Serra do Eixo, en el límite entre los concellos de Manzaneda y A Pobra de Trives, esta cumbre es otro de los hitos geográficos fundamentales de la provincia. Aunque su nombre pueda parecer genérico, su presencia en el terreno es absolutamente distintiva.
Forma parte de la divisoria de aguas entre las cuencas del Sil y del Miño, dos de los ríos más importantes de Galicia. Su ladera oriental desciende hacia el valle del río Navea, un afluente del Sil. La ascensión a Cabeza Grande es accesible y gratificante, permitiendo al caminante disfrutar de extensas panorámicas de las sierras circundantes. Junto con la Cabeza de Manzaneda y el Alto do Boi, conforma el trío de cumbres que superan los 1.650 metros en Ourense, consolidando a la Serra do Eixo como el verdadero techo pétreo del noroeste peninsular.
4. Monte de San Mamede (1.618 m) – El Gigante del Sur
Cambiamos de macizo para dirigirnos al sur de la provincia, a la frontera con Portugal. Aquí, en la Serra de San Mamede (también conocida como Cadena do Faro en su sector gallego), se encuentra el Monte de San Mamede, con una altitud de 1.618 metros. Es la montaña más alta de Ourense fuera de la Serra do Eixo y la cuarta en el ranking provincial.
Esta sierra marca la divisoria entre las cuencas del Limia (que vierte al Atlántico en Portugal) y del Arnoia (afluente del Miño). Su cumbre, compartida entre España y Portugal, alberga una base militar y antenas de comunicaciones. A pesar de ello, su entorno natural es de gran valor, con bosques de castaños y robles, y formaciones graníticas espectaculares. El Parque Natural da Serra de San Mamede en el lado portugués protege parte de este ecosistema. Es un destino menos conocido pero fascinante, que ofrece una perspectiva diferente de la montaña ourensana, más vinculada al espacio transfronterizo.
5. Faro de Avión (1.153 m) – El Mirador del Atlántico
Para completar el top 5, nos desplazamos al extremo suroccidental de la provincia, a la Serra do Faro, en el concello de Avión. Aquí se alza el Faro de Avión, con 1.153 metros de altitud. Aunque su altura es significativamente menor que la de las cuatro anteriores, es la cumbre más representativa y elevada de esta sierra costera, que desciende abruptamente hacia las Rías Baixas.
Su nombre («faro» en gallego significa «monte despejado») es muy descriptivo: desde su cima, en días despejados, se disfruta de una de las vistas más espectaculares de Galicia, con una panorámica que abarca desde la ría de Vigo hasta la ría de Arousa, el valle del Miño y, al fondo, las montañas de la Serra do Eixo. Es un lugar de peregrinación para montañeros y motoristas. La presencia de numerosos aerogeneradores en sus lomas no empaña la grandiosidad del paisaje. El Faro de Avión conecta la montaña interior de Ourense con el mar, cerrando un recorrido por las alturas de una provincia sorprendentemente vertical.
Como hemos visto, Ourense es mucho más que aguas termales y cañones fluviales. Es una tierra de montañas poderosas y silenciosas, donde la Cabeza de Manzaneda se corona como el techo absoluto de Galicia. Desde los 1.778 metros de esta cumbre hasta los 1.153 del Faro de Avión, el relieve ourensano dibuja un perfil lleno de contrastes, con la Serra do Eixo dominando el centro-norte y la Serra de San Mamede vigilando la frontera sur. Estas cinco montañas no son solo puntos en un mapa; son guardianas de biodiversidad, fuentes de ríos, miradores naturales y destinos que desafían a los amantes de la aventura. La próxima vez que pienses en Ourense, recuerda mirar hacia arriba: sus cumbres te esperan.