¿Alguna vez te has preguntado cuál es el punto más alto de España? La respuesta no está en los Pirineos ni en Sierra Nevada, sino en una isla volcánica bañada por el Atlántico. Tenerife, la mayor de las Islas Canarias, alberga un espectáculo geológico único: el Teide, un coloso que domina el paisaje y que es solo la cima de un impresionante sistema montañoso. Pero, ¿cuáles son las otras cumbres que completan este skyline volcánico? Si buscas información sobre las montañas más altas de Tenerife, las cimas más elevadas de la isla o los picos principales del Parque Nacional del Teide, has llegado al lugar indicado.
En este artículo, te llevaremos en un viaje virtual por las cinco montañas más altas de Tenerife, explorando no solo su imponente altitud, sino también sus secretos geológicos, su importancia ecológica y las experiencias únicas que ofrecen a montañeros y visitantes. Desde el icónico y soberano Teide hasta otras cumbres menos conocidas pero igualmente fascinantes que forman parte del complejo volcánico, descubrirás datos precisos y verificados sobre estos gigantes de piedra. Prepárate para conocer la lista definitiva de las cumbres que tocan el cielo en la isla de la eterna primavera.
1. El Teide: El Coloso de 3.715 Metros
Con una altitud oficial de 3.715 metros sobre el nivel del mar y 7.500 metros desde su base en el lecho oceánico, el Teide no es solo la montaña más alta de Tenerife, sino de toda España y de cualquier isla del Océano Atlántico. Se trata de un estratovolcán situado en el corazón del Parque Nacional del Teide, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su cumbre está coronada por el cráter de La Rambleta y el Pico Teide o Pilón, el punto más elevado.
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El Teide es un volcán activo, aunque en estado de reposo, cuya última erupción registrada ocurrió en 1909 en las cercanías de la cumbre, en los Chinyero. Su imponente figura es el símbolo indiscutible de la isla. Para alcanzar la cima más alta, es necesario un permiso especial de la administración del Parque Nacional, que regula el acceso a la zona del Pico Teide. La forma más popular de ascensión es tomando el Teleférico del Teide hasta La Rambleta (a 3.555 m) y realizando el último tramo a pie. Desde su cumbre, en días despejados, la vista abarca no solo toda Tenerife, sino también las islas vecinas de La Gomera, El Hierro, La Palma y Gran Canaria, ofreciendo uno de los miradores más espectaculares del planeta.
2. Pico Viejo o Montaña Chahorra: El Hermano Volcánico de 3.134 Metros
Con 3.134 metros de altitud, el Pico Viejo, también conocido como Montaña Chahorra, se alza como la segunda montaña más alta de Tenerife. Se encuentra en el flanco suroeste del Teide, formando parte del mismo complejo volcánico. Es, de hecho, el segundo pico más importante del Parque Nacional. Lo que lo hace especialmente interesante es que se trata de un cono volcánico independiente, con su propio cráter de unos 800 metros de diámetro y una profundidad de aproximadamente 200 metros.
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Su nombre, Pico Viejo, hace referencia a su antigüedad geológica relativa en comparación con el Teide. Este volcán fue el protagonista de una de las erupciones históricas más significativas de Tenerife: en 1798, tuvo lugar una erupción que duró tres meses, dando lugar a las llamadas Narices del Teide, unas coladas de lava negra muy visibles desde el sur de la isla. Aunque su ascensión es menos frecuentada que la del Teide, ofrece una experiencia de montaña auténtica y unas vistas privilegiadas hacia la Caldera de Las Cañadas y, por supuesto, hacia el coloso que tiene a su lado. Es una cumbre esencial para entender la historia volcánica reciente de la isla.
3. Montaña Guajara: La Atalaya de la Caldera con 2.718 Metros
La Montaña Guajara, con 2.718 metros, es la tercera cumbre más alta de Tenerife y la más elevada del anillo montañoso que conforma el perímetro de la Caldera de Las Cañadas. A diferencia del Teide y Pico Viejo, Guajara no es un cono volcánico, sino un resto o pared de la antigua caldera volcánica que se derrumbó hace cientos de miles de años. Su perfil es más bien alargado y forma un impresionante mirador natural hacia el interior de la caldera y el Teide.
Su ascensión, partiendo desde el Parador Nacional, es una de las rutas de senderismo más clásicas y gratificantes del Parque Nacional. El camino recorre parte del antiguo lecho de la caldera y asciende por la ladera de Guajara, ofreciendo perspectivas geológicas únicas. En su cumbre se encuentran los restos de un antiguo refugio de pastores y un mirador desde el que se aprecia en toda su magnitud la dimensión de la Caldera de Las Cañadas. Guajara representa la historia más antigua y violenta del complejo volcánico de Tenerife, siendo un testimonio geológico de primer orden.
4. Roque de la Grieta: La Aguja de Piedra de 2.646 Metros
El Roque de la Grieta, con una altitud de 2.646 metros, ocupa el cuarto puesto entre las montañas más altas de Tenerife. Se localiza en el sector noroeste de la Caldera de Las Cañadas, cerca de los Roques de García. No se trata de una montaña en el sentido de un cono volcánico, sino de un «roque», una formación geológica resultante de la erosión diferencial de los materiales volcánicos. Es una impresionante aguja o pitón rocoso que se alza verticalmente desde el suelo de la caldera.
Su nombre describe perfectamente su aspecto: una gran grieta o diacla lo divide en dos partes, creando un perfil inconfundible. Forma parte del conjunto de roques que son auténticos fósiles geológicos, restos de los materiales más duros y antiguos que han resistido la erosión mientras el terreno a su alrededor se desmoronaba o era cubierto por nuevas erupciones. Aunque no es una cumbre que se «escalé» de manera convencional, su presencia domina el paisaje de esa zona del parque y es un objetivo fotográfico y geológico de primer nivel para los visitantes que recorren los senderos alrededor de los Roques de García y la zona de Ucanca.
5. Montaña de los Tomillos: La Cumbre del Llano de 2.302 Metros
Completando el top 5 de las montañas más altas de Tenerife se encuentra la Montaña de los Tomillos, con 2.302 metros sobre el nivel del mar. Situada en el extremo suroeste de la Caldera de Las Cañadas, en una zona conocida como el Llano de Ucanca, esta montaña es un cono volcánico de pendientes suaves y forma redondeada, característico de las erupciones de tipo hawaiano que emitieron lavas muy fluidas.
Su nombre proviene de la vegetación de alta montaña, donde destaca la presencia de tomillos (Micromeria spp.), adaptados a las duras condiciones de altitud y aridez. A diferencia de las cumbres anteriores, la Montaña de los Tomillos no se alza de manera dramática, sino que emerge del amplio y plano Llano de Ucanca, ofreciendo una silueta serena. Su ascensión es sencilla y permite disfrutar de una panorámica excepcional de la parte sur de la caldera, con el Teide al fondo. Representa un tipo de vulcanismo diferente al explosivo que formó el estratovolcán Teide, mostrando la diversidad de procesos geológicos que han modelado el paisaje del Parque Nacional.
El sistema montañoso de Tenerife, coronado por el majestuoso Teide, es un libro abierto de geología y un paraíso para los amantes de la naturaleza y el senderismo. Desde el punto más alto de España en el Teide (3.715 m), pasando por el histórico cráter del Pico Viejo (3.134 m), la antigua atalaya de Guajara (2.718 m), la emblemática aguja del Roque de la Grieta (2.646 m) hasta la serena cumbre de la Montaña de los Tomillos (2.302 m), cada una de estas cinco montañas más altas cuenta una parte esencial de la historia volcánica de la isla. Juntas, no solo definen el perfil de Tenerife, sino que ofrecen experiencias y paisajes únicos en el mundo, consolidando al Parque Nacional del Teide como un destino de primer orden para descubrir la fuerza y la belleza de la naturaleza.