¿Cansado del cloro, el hormigón y las aglomeraciones? ¿Sueñas con sumergirte en aguas cristalinas rodeado de naturaleza en estado puro? Huelva, con su privilegiada mezcla de sierra, costa y dehesa, guarda algunos de los secretos acuáticos más refrescantes de Andalucía. No hablamos de complejos turísticos, sino de auténticas piscinas naturales: pozas, charcos y remansos formados por el río, donde el agua dulce y fresca invita al baño en un entorno casi virgen.
En este artículo, te llevamos de ruta por las 5 piscinas naturales más espectaculares y accesibles de Huelva. Descubrirás desde famosos balnearios fluviales hasta rincones escondidos que solo conocen los locales. Prepárate para conocer la faceta más refrescante y auténtica de la provincia, perfecta para una escapada de verano, una ruta de senderismo con recompensa acuática o simplemente para huir del calor. ¡Vamos a darnos un chapuzón en la Huelva más natural!
1. Charco de la Boca: La Piscina Natural de El Repilado
Sin duda, el Charco de la Boca es la piscina natural más famosa y concurrida de la provincia de Huelva. Se encuentra en la localidad de Jabugo, concretamente en la aldea de El Repilado, en pleno corazón del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche.
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Este idílico lugar es una amplia y profunda poza formada por el río Múrtigas. Sus aguas son sorprendentemente transparentes y frescas, incluso en los días más calurosos del verano. Lo que la convierte en una piscina natural perfecta es su fácil acceso, la presencia de zonas sombreadas bajo la arboleda y la existencia de pequeñas «toboganes» naturales de piedra por los que los más aventureros pueden deslizarse.
El entorno es de una belleza serrana incomparable, rodeado de vegetación de ribera y rocas. Es un punto de encuentro habitual para familias y grupos de amigos, por lo que los fines de semana de julio y agosto suele estar muy animado. Dispone de merenderos cercanos, lo que la convierte en el plan perfecto para pasar todo el día.
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2. Los Molinos de Río Tinto: Las Pozas Color Óxido
La piscina natural de Los Molinos de Río Tinto ofrece una experiencia de baño única en el mundo, gracias al extraordinario paisaje que la rodea. Situada en el curso alto del famoso Río Tinto, cerca de la localidad de Nerva, sus aguas no son cristalinas, sino que presentan las tonalidades rojizas, anaranjadas y ocres características del río, debido a su alta concentración de minerales y acidez.
Aunque el agua no es convencional, la zona de Los Molinos cuenta con pozas amplias y remansos donde es posible y seguro darse un baño refrescante. El entorno es simplemente marciano: un contraste fascinante entre el color intenso del agua, la blancura de las formaciones rocosas y el verde de la vegetación que se aferra a la ribera.
Es importante señalar que, debido a la acidez del agua, no es recomendable permanecer en ella durante periodos excesivamente largos ni para personas con heridas o piel muy sensible. No obstante, sumergirse unos minutos en este paisaje de otro planeta es una experiencia inolvidable y totalmente genuina de Huelva.
3. Charco Malillo: El Secreto de la Sierra de Huelva
Para los que buscan una piscina natural más tranquila y menos masificada, el Charco Malillo es la joya escondida. Se encuentra entre los términos municipales de Galaroza y Jabugo, también dentro del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, accediendo por una pista forestal.
Este charco es una poza profunda y alargada formada en el cauce del río Múrtigas, aguas arriba del Charco de la Boca. Su acceso requiere un pequeño paseo, lo que actúa como filtro natural y lo mantiene como un lugar más preservado y silencioso. El agua es fría y cristalina, ideal para un baño revitalizante después del camino.
Rodeado de una espesa vegetación y grandes rocas, el Charco Malillo es el sitio perfecto para conectar con la naturaleza en soledad o en compañía reducida. Es imprescindible llevar todo lo necesario (agua, comida) y, por supuesto, llevarse toda la basura para conservar la pureza de este enclave mágico.
4. El Chorrito de Cortegana: La Cascada y la Poza
En la localidad serrana de Cortegana se encuentra «El Chorrito», un pequeño pero encantador salto de agua que forma una preciosa y fresca poza, creando una piscina natural de cuento. El acceso es muy sencillo, desde el mismo pueblo, a través de un agradable paseo junto al arroyo.
El principal atractivo, además del baño en sus gélidas aguas, es la propia cascada, que cae sobre una roca formando una cortina de agua. Aunque la poza no es muy extensa, es lo suficientemente profunda para sumergirse y disfrutar del masaje natural del agua al caer. El entorno, bajo la sombra de castaños y alcornoques, es fresco y muy agradable.
Es un lugar ideal para una excursión familiar corta, perfecto para combinar con la visita al imponente Castillo de Cortegana. La magia de El Chorrito reside en su simplicidad y en el sonido relajante del agua corriendo, que lo convierte en un remanso de paz muy cercano al núcleo urbano.
5. La Presa de los Sotos: El Embalse Natural en El Almendro
En la comarca de El Andévalo, cerca del pueblo de El Almendro, se encuentra la Presa de los Sotos, una infraestructura hidráulica tradicional que ha dado lugar a una extensa y popular zona de baño natural. A diferencia de las pozas serranas, aquí el espacio acuático es más amplio, parecido a un pequeño embalse de aguas tranquilas.
Formada sobre el arroyo de los Sotos, esta presa crea una lámina de agua considerable donde es posible bañarse, e incluso hay zonas con mayor profundidad. Es un lugar muy frecuentado por los habitantes de la zona, especialmente durante el verano, por su fácil acceso y por contar con espacios a su alrededor para poner hamacas o hacer un picnic.
El paisaje es el típico de la dehesa andevaleña, con encinas y terrenos adehesados. Es la piscina natural perfecta para quienes recorran el Andévalo y busquen un chapuzón reparador en un entorno abierto y soleado, muy representativo de otra de las facetas de la geografía onubense.
Huelva demuestra, una vez más, que su diversidad paisajística es su mayor tesoro. Desde las frías y cristalinas pozas de la sierra, como el emblemático Charco de la Boca o el recóndito Charco Malillo, hasta las singulares aguas rojas de Los Molinos de Río Tinto, la provincia ofrece un catálogo de baños naturales para todos los gustos.
Estas piscinas naturales son la alternativa perfecta para escapar del calor, disfrutar de la naturaleza en familia o con amigos y descubrir rincones de una belleza extraordinaria. Recuerda siempre visitarlas con respeto: no dejes basura, no uses jabones en el agua y cuida la flora y fauna del entorno. Así, entre todos, podremos seguir disfrutando de estos refrescantes paraísos onubenses durante muchos veranos más.