¿Imaginas caminar sobre arena tan blanca que ciega, con un mar en tonos de azul turquesa que no parecen reales, y una barrera de coral justo frente a ti? Belice, ese pequeño país caribeño en Centroamérica, esconde algunas de las playas más espectaculares y vírgenes del mundo. Pero no todas son iguales. La verdadera magia no está solo en la costa continental, sino en sus más de 400 islas e islotes, conocidos como cayos.
En este artículo, te llevamos en un viaje por las joyas costeras de Belice. Descubrirás desde playas de postal en islas privadas hasta extensas lenguas de arena en reservas naturales protegidas. Te contaremos exactamente qué hace especial a cada una, cómo llegar y qué actividades únicas ofrece. Prepárate para soñar con arena entre los dedos y aguas cristalinas. Estas son las playas más bonitas de Belice que tienes que conocer sí o sí.
Playa de la Isla de San Pedro, Ambergris Caye
Ambergris Caye es la isla más grande de Belice y su destino costero más famoso. La playa principal de la ciudad de San Pedro es el corazón de la acción. Aunque no es una playa ancha, su encanto reside en el vibrante ambiente caribeño que la rodea.
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Desde la arena, la vista es inigualable: el segundo arrecife de coral más grande del mundo, la Barrera de Coral de Belice, está a solo unos cientos de metros de la orilla. El agua es poco profunda y de un color turquesa deslumbrante. Lo que la hace especialmente bonita es la vida que palpita a su alrededor.
Puedes caminar por el malecón, con coloridos edificios y restaurantes donde sirven pescado fresco. Es el lugar perfecto para combinar un día de playa con snorkel, ya que hay tours que salen directamente desde la costa. La puesta de sol aquí, con los barcos de pesca en el horizonte, es una postal viviente.
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Playa de la Isla Caye Caulker
Si Ambergris Caye es la hermana mayor animada, Caye Caulker es la hermana pequeña y relajada. Su lema es «Go Slow» (Ve Despacio), y su playa principal encarna perfectamente esa filosofía. La arena es suave y el mar, increíblemente tranquilo y transparente.
La belleza de Caye Caulker es más rústica y auténtica. No encontrarás grandes resorts, sino pequeños hostales, bares de reggae y hamacas colgadas entre las palmeras. La playa frente al pueblo es el lugar de reunión para ver a los pelícanos pescar y a las rayas nadar cerca de los muelles.
El punto más icónico y fotogénico es «The Split», una estrecha separación de agua creada por un huracán. A un lado está el mar Caribe y al otro, el canal interior de la isla. Es un lugar ideal para nadar, tomar el sol y disfrutar de un ambiente juvenil y despreocupado.
Playa de la Isla de San Pedro, Ambergris Caye
Ambergris Caye es la isla más grande de Belice y su destino costero más famoso. La playa principal de la ciudad de San Pedro es el corazón de la acción. Aunque no es una playa ancha, su encanto reside en el vibrante ambiente caribeño que la rodea.
Desde la arena, la vista es inigualable: el segundo arrecife de coral más grande del mundo, la Barrera de Coral de Belice, está a solo unos cientos de metros de la orilla. El agua es poco profunda y de un color turquesa deslumbrante. Lo que la hace especialmente bonita es la vida que palpita a su alrededor.
Puedes caminar por el malecón, con coloridos edificios y restaurantes donde sirven pescado fresco. Es el lugar perfecto para combinar un día de playa con snorkel, ya que hay tours que salen directamente desde la costa. La puesta de sol aquí, con los barcos de pesca en el horizonte, es una postal viviente.
Playa de la Isla Caye Caulker
Si Ambergris Caye es la hermana mayor animada, Caye Caulker es la hermana pequeña y relajada. Su lema es «Go Slow» (Ve Despacio), y su playa principal encarna perfectamente esa filosofía. La arena es suave y el mar, increíblemente tranquilo y transparente.
La belleza de Caye Caulker es más rústica y auténtica. No encontrarás grandes resorts, sino pequeños hostales, bares de reggae y hamacas colgadas entre las palmeras. La playa frente al pueblo es el lugar de reunión para ver a los pelícanos pescar y a las rayas nadar cerca de los muelles.
El punto más icónico y fotogénico es «The Split», una estrecha separación de agua creada por un huracán. A un lado está el mar Caribe y al otro, el canal interior de la isla. Es un lugar ideal para nadar, tomar el sol y disfrutar de un ambiente juvenil y despreocupado.
Playa de la Isla Larga (Long Caye), Atolón Lighthouse Reef
Para los buscadores de playas verdaderamente remotas y de ensueño, la Isla Larga en el atolón Lighthouse Reef es la definición de paraíso. Esta isla privada y ecológica está a más de 50 millas de la costa continental, en medio del mar Caribe.
Su playa es la imagen de la soledad y la belleza prístina. Arena blanca y fina, aguas en tonos de azul cobalto y esmeralda, y una palmera que se inclina sobre el mar. Lo que la hace única es su ubicación frente al famoso «Great Blue Hole», una gigantesca sima marina circular.
La belleza aquí es salvaje y poderosa. No hay tiendas ni ruido, solo el sonido de las olas y el viento. Es un destino exclusivo para buceadores y viajeros que buscan una experiencia natural inolvidable, lejos de cualquier multitud.
Playa de la Isla de San Pedro, Ambergris Caye
Ambergris Caye es la isla más grande de Belice y su destino costero más famoso. La playa principal de la ciudad de San Pedro es el corazón de la acción. Aunque no es una playa ancha, su encanto reside en el vibrante ambiente caribeño que la rodea.
Desde la arena, la vista es inigualable: el segundo arrecife de coral más grande del mundo, la Barrera de Coral de Belice, está a solo unos cientos de metros de la orilla. El agua es poco profunda y de un color turquesa deslumbrante. Lo que la hace especialmente bonita es la vida que palpita a su alrededor.
Puedes caminar por el malecón, con coloridos edificios y restaurantes donde sirven pescado fresco. Es el lugar perfecto para combinar un día de playa con snorkel, ya que hay tours que salen directamente desde la costa. La puesta de sol aquí, con los barcos de pesca en el horizonte, es una postal viviente.
Playa de la Isla Caye Caulker
Si Ambergris Caye es la hermana mayor animada, Caye Caulker es la hermana pequeña y relajada. Su lema es «Go Slow» (Ve Despacio), y su playa principal encarna perfectamente esa filosofía. La arena es suave y el mar, increíblemente tranquilo y transparente.
La belleza de Caye Caulker es más rústica y auténtica. No encontrarás grandes resorts, sino pequeños hostales, bares de reggae y hamacas colgadas entre las palmeras. La playa frente al pueblo es el lugar de reunión para ver a los pelícanos pescar y a las rayas nadar cerca de los muelles.
El punto más icónico y fotogénico es «The Split», una estrecha separación de agua creada por un huracán. A un lado está el mar Caribe y al otro, el canal interior de la isla. Es un lugar ideal para nadar, tomar el sol y disfrutar de un ambiente juvenil y despreocupado.
Playa de la Isla Larga (Long Caye), Atolón Lighthouse Reef
Para los buscadores de playas verdaderamente remotas y de ensueño, la Isla Larga en el atolón Lighthouse Reef es la definición de paraíso. Esta isla privada y ecológica está a más de 50 millas de la costa continental, en medio del mar Caribe.
Su playa es la imagen de la soledad y la belleza prístina. Arena blanca y fina, aguas en tonos de azul cobalto y esmeralda, y una palmera que se inclina sobre el mar. Lo que la hace única es su ubicación frente al famoso «Great Blue Hole», una gigantesca sima marina circular.
La belleza aquí es salvaje y poderosa. No hay tiendas ni ruido, solo el sonido de las olas y el viento. Es un destino exclusivo para buceadores y viajeros que buscan una experiencia natural inolvidable, lejos de cualquier multitud.
Playa de la Isla de San Pedro, Ambergris Caye
Ambergris Caye es la isla más grande de Belice y su destino costero más famoso. La playa principal de la ciudad de San Pedro es el corazón de la acción. Aunque no es una playa ancha, su encanto reside en el vibrante ambiente caribeño que la rodea.
Desde la arena, la vista es inigualable: el segundo arrecife de coral más grande del mundo, la Barrera de Coral de Belice, está a solo unos cientos de metros de la orilla. El agua es poco profunda y de un color turquesa deslumbrante. Lo que la hace especialmente bonita es la vida que palpita a su alrededor.
Puedes caminar por el malecón, con coloridos edificios y restaurantes donde sirven pescado fresco. Es el lugar perfecto para combinar un día de playa con snorkel, ya que hay tours que salen directamente desde la costa. La puesta de sol aquí, con los barcos de pesca en el horizonte, es una postal viviente.
Playa de la Isla Caye Caulker
Si Ambergris Caye es la hermana mayor animada, Caye Caulker es la hermana pequeña y relajada. Su lema es «Go Slow» (Ve Despacio), y su playa principal encarna perfectamente esa filosofía. La arena es suave y el mar, increíblemente tranquilo y transparente.
La belleza de Caye Caulker es más rústica y auténtica. No encontrarás grandes resorts, sino pequeños hostales, bares de reggae y hamacas colgadas entre las palmeras. La playa frente al pueblo es el lugar de reunión para ver a los pelícanos pescar y a las rayas nadar cerca de los muelles.
El punto más icónico y fotogénico es «The Split», una estrecha separación de agua creada por un huracán. A un lado está el mar Caribe y al otro, el canal interior de la isla. Es un lugar ideal para nadar, tomar el sol y disfrutar de un ambiente juvenil y despreocupado.
Playa de la Isla Larga (Long Caye), Atolón Lighthouse Reef
Para los buscadores de playas verdaderamente remotas y de ensueño, la Isla Larga en el atolón Lighthouse Reef es la definición de paraíso. Esta isla privada y ecológica está a más de 50 millas de la costa continental, en medio del mar Caribe.
Su playa es la imagen de la soledad y la belleza prístina. Arena blanca y fina, aguas en tonos de azul cobalto y esmeralda, y una palmera que se inclina sobre el mar. Lo que la hace única es su ubicación frente al famoso «Great Blue Hole», una gigantesca sima marina circular.
La belleza aquí es salvaje y poderosa. No hay tiendas ni ruido, solo el sonido de las olas y el viento. Es un destino exclusivo para buceadores y viajeros que buscan una experiencia natural inolvidable, lejos de cualquier multitud.
Playa de la Isla de San Pedro, Ambergris Caye
Ambergris Caye es la isla más grande de Belice y su destino costero más famoso. La playa principal de la ciudad de San Pedro es el corazón de la acción. Aunque no es una playa ancha, su encanto reside en el vibrante ambiente caribeño que la rodea.
Desde la arena, la vista es inigualable: el segundo arrecife de coral más grande del mundo, la Barrera de Coral de Belice, está a solo unos cientos de metros de la orilla. El agua es poco profunda y de un color turquesa deslumbrante. Lo que la hace especialmente bonita es la vida que palpita a su alrededor.
Puedes caminar por el malecón, con coloridos edificios y restaurantes donde sirven pescado fresco. Es el lugar perfecto para combinar un día de playa con snorkel, ya que hay tours que salen directamente desde la costa. La puesta de sol aquí, con los barcos de pesca en el horizonte, es una postal viviente.
Playa de la Isla Caye Caulker
Si Ambergris Caye es la hermana mayor animada, Caye Caulker es la hermana pequeña y relajada. Su lema es «Go Slow» (Ve Despacio), y su playa principal encarna perfectamente esa filosofía. La arena es suave y el mar, increíblemente tranquilo y transparente.
La belleza de Caye Caulker es más rústica y auténtica. No encontrarás grandes resorts, sino pequeños hostales, bares de reggae y hamacas colgadas entre las palmeras. La playa frente al pueblo es el lugar de reunión para ver a los pelícanos pescar y a las rayas nadar cerca de los muelles.
El punto más icónico y fotogénico es «The Split», una estrecha separación de agua creada por un huracán. A un lado está el mar Caribe y al otro, el canal interior de la isla. Es un lugar ideal para nadar, tomar el sol y disfrutar de un ambiente juvenil y despreocupado.
Playa de la Isla Larga (Long Caye), Atolón Lighthouse Reef
Para los buscadores de playas verdaderamente remotas y de ensueño, la Isla Larga en el atolón Lighthouse Reef es la definición de paraíso. Esta isla privada y ecológica está a más de 50 millas de la costa continental, en medio del mar Caribe.
Su playa es la imagen de la soledad y la belleza prístina. Arena blanca y fina, aguas en tonos de azul cobalto y esmeralda, y una palmera que se inclina sobre el mar. Lo que la hace única es su ubicación frente al famoso «Great Blue Hole», una gigantesca sima marina circular.
La belleza aquí es salvaje y poderosa. No hay tiendas ni ruido, solo el sonido de las olas y el viento. Es un destino exclusivo para buceadores y viajeros que buscan una experiencia natural inolvidable, lejos de cualquier multitud.
Playa de la Isla de San Pedro, Ambergris Caye
Ambergris Caye es la isla más grande de Belice y su destino costero más famoso. La playa principal de la ciudad de San Pedro es el corazón de la acción. Aunque no es una playa ancha, su encanto reside en el vibrante ambiente caribeño que la rodea.
Desde la arena, la vista es inigualable: el segundo arrecife de coral más grande del mundo, la Barrera de Coral de Belice, está a solo unos cientos de metros de la orilla. El agua es poco profunda y de un color turquesa deslumbrante. Lo que la hace especialmente bonita es la vida que palpita a su alrededor.
Puedes caminar por el malecón, con coloridos edificios y restaurantes donde sirven pescado fresco. Es el lugar perfecto para combinar un día de playa con snorkel, ya que hay tours que salen directamente desde la costa. La puesta de sol aquí, con los barcos de pesca en el horizonte, es una postal viviente.
Playa de la Isla Caye Caulker
Si Ambergris Caye es la hermana mayor animada, Caye Caulker es la hermana pequeña y relajada. Su lema es «Go Slow» (Ve Despacio), y su playa principal encarna perfectamente esa filosofía. La arena es suave y el mar, increíblemente tranquilo y transparente.
La belleza de Caye Caulker es más rústica y auténtica. No encontrarás grandes resorts, sino pequeños hostales, bares de reggae y hamacas colgadas entre las palmeras. La playa frente al pueblo es el lugar de reunión para ver a los pelícanos pescar y a las rayas nadar cerca de los muelles.
El punto más icónico y fotogénico es «The Split», una estrecha separación de agua creada por un huracán. A un lado está el mar Caribe y al otro, el canal interior de la isla. Es un lugar ideal para nadar, tomar el sol y disfrutar de un ambiente juvenil y despreocupado.
Playa de la Isla Larga (Long Caye), Atolón Lighthouse Reef
Para los buscadores de playas verdaderamente remotas y de ensueño, la Isla Larga en el atolón Lighthouse Reef es la definición de paraíso. Esta isla privada y ecológica está a más de 50 millas de la costa continental, en medio del mar Caribe.
Su playa es la imagen de la soledad y la belleza prístina. Arena blanca y fina, aguas en tonos de azul cobalto y esmeralda, y una palmera que se inclina sobre el mar. Lo que la hace única es su ubicación frente al famoso «Great Blue Hole», una gigantesca sima marina circular.
La belleza aquí es salvaje y poderosa. No hay tiendas ni ruido, solo el sonido de las olas y el viento. Es un destino exclusivo para buceadores y viajeros que buscan una experiencia natural inolvidable, lejos de cualquier multitud.
Playa de la Isla de San Pedro, Ambergris Caye
Ambergris Caye es la isla más grande de Belice y su destino costero más famoso. La playa principal de la ciudad de San Pedro es el corazón de la acción. Aunque no es una playa ancha, su encanto reside en el vibrante ambiente caribeño que la rodea.
Desde la arena, la vista es inigualable: el segundo arrecife de coral más grande del mundo, la Barrera de Coral de Belice, está a solo unos cientos de metros de la orilla. El agua es poco profunda y de un color turquesa deslumbrante. Lo que la hace especialmente bonita es la vida que palpita a su alrededor.
Puedes caminar por el malecón, con coloridos edificios y restaurantes donde sirven pescado fresco. Es el lugar perfecto para combinar un día de playa con snorkel, ya que hay tours que salen directamente desde la costa. La puesta de sol aquí, con los barcos de pesca en el horizonte, es una postal viviente.
Playa de la Isla Caye Caulker
Si Ambergris Caye es la hermana mayor animada, Caye Caulker es la hermana pequeña y relajada. Su lema es «Go Slow» (Ve Despacio), y su playa principal encarna perfectamente esa filosofía. La arena es suave y el mar, increíblemente tranquilo y transparente.
La belleza de Caye Caulker es más rústica y auténtica. No encontrarás grandes resorts, sino pequeños hostales, bares de reggae y hamacas colgadas entre las palmeras. La playa frente al pueblo es el lugar de reunión para ver a los pelícanos pescar y a las rayas nadar cerca de los muelles.
El punto más icónico y fotogénico es «The Split», una estrecha separación de agua creada por un huracán. A un lado está el mar Caribe y al otro, el canal interior de la isla. Es un lugar ideal para nadar, tomar el sol y disfrutar de un ambiente juvenil y despreocupado.
Playa de la Isla Larga (Long Caye), Atolón Lighthouse Reef
Para los buscadores de playas verdaderamente remotas y de ensueño, la Isla Larga en el atolón Lighthouse Reef es la definición de paraíso. Esta isla privada y ecológica está a más de 50 millas de la costa continental, en medio del mar Caribe.
Su playa es la imagen de la soledad y la belleza prístina. Arena blanca y fina, aguas en tonos de azul cobalto y esmeralda, y una palmera que se inclina sobre el mar. Lo que la hace única es su ubicación frente al famoso «Great Blue Hole», una gigantesca sima marina circular.
La belleza aquí es salvaje y poderosa. No hay tiendas ni ruido, solo el sonido de las olas y el viento. Es un destino exclusivo para buceadores y viajeros que buscan una experiencia natural inolvidable, lejos de cualquier multitud.
Playa de la Isla de San Pedro, Ambergris Caye
Ambergris Caye es la isla más grande de Belice y su destino costero más famoso. La playa principal de la ciudad de San Pedro es el corazón de la acción. Aunque no es una playa ancha, su encanto reside en el vibrante ambiente caribeño que la rodea.
Desde la arena, la vista es inigualable: el segundo arrecife de coral más grande del mundo, la Barrera de Coral de Belice, está a solo unos cientos de metros de la orilla. El agua es poco profunda y de un color turquesa deslumbrante. Lo que la hace especialmente bonita es la vida que palpita a su alrededor.
Puedes caminar por el malecón, con coloridos edificios y restaurantes donde sirven pescado fresco. Es el lugar perfecto para combinar un día de playa con snorkel, ya que hay tours que salen directamente desde la costa. La puesta de sol aquí, con los barcos de pesca en el horizonte, es una postal viviente.
Playa de la Isla Caye Caulker
Si Ambergris Caye es la hermana mayor animada, Caye Caulker es la hermana pequeña y relajada. Su lema es «Go Slow» (Ve Despacio), y su playa principal encarna perfectamente esa filosofía. La arena es suave y el mar, increíblemente tranquilo y transparente.
La belleza de Caye Caulker es más rústica y auténtica. No encontrarás grandes resorts, sino pequeños hostales, bares de reggae y hamacas colgadas entre las palmeras. La playa frente al pueblo es el lugar de reunión para ver a los pelícanos pescar y a las rayas nadar cerca de los muelles.
El punto más icónico y fotogénico es «The Split», una estrecha separación de agua creada por un huracán. A un lado está el mar Caribe y al otro, el canal interior de la isla. Es un lugar ideal para nadar, tomar el sol y disfrutar de un ambiente juvenil y despreocupado.
Playa de la Isla Larga (Long Caye), Atolón Lighthouse Reef
Para los buscadores de playas verdaderamente remotas y de ensueño, la Isla Larga en el atolón Lighthouse Reef es la definición de paraíso. Esta isla privada y ecológica está a más de 50 millas de la costa continental, en medio del mar Caribe.
Su playa es la imagen de la soledad y la belleza prístina. Arena blanca y fina, aguas en tonos de azul cobalto y esmeralda, y una palmera que se inclina sobre el mar. Lo que la hace única es su ubicación frente al famoso «Great Blue Hole», una gigantesca sima marina circular.
La belleza aquí es salvaje y poderosa. No hay tiendas ni ruido, solo el sonido de las olas y el viento. Es un destino exclusivo para buceadores y viajeros que buscan una experiencia natural inolvidable, lejos de cualquier multitud.
Playa de la Isla de San Pedro, Ambergris Caye
Ambergris Caye es la isla más grande de Belice y su destino costero más famoso. La playa principal de la ciudad de San Pedro es el corazón de la acción. Aunque no es una playa ancha, su encanto reside en el vibrante ambiente caribeño que la rodea.
Desde la arena, la vista es inigualable: el segundo arrecife de coral más grande del mundo, la Barrera de Coral de Belice, está a solo unos cientos de metros de la orilla. El agua es poco profunda y de un color turquesa deslumbrante. Lo que la hace especialmente bonita es la vida que palpita a su alrededor.
Puedes caminar por el malecón, con coloridos edificios y restaurantes donde sirven pescado fresco. Es el lugar perfecto para combinar un día de playa con snorkel, ya que hay tours que salen directamente desde la costa. La puesta de sol aquí, con los barcos de pesca en el horizonte, es una postal viviente.
Playa de la Isla Caye Caulker
Si Ambergris Caye es la hermana mayor animada, Caye Caulker es la hermana pequeña y relajada. Su lema es «Go Slow» (Ve Despacio), y su playa principal encarna perfectamente esa filosofía. La arena es suave y el mar, increíblemente tranquilo y transparente.
La belleza de Caye Caulker es más rústica y auténtica. No encontrarás grandes resorts, sino pequeños hostales, bares de reggae y hamacas colgadas entre las palmeras. La playa frente al pueblo es el lugar de reunión para ver a los pelícanos pescar y a las rayas nadar cerca de los muelles.
El punto más icónico y fotogénico es «The Split», una estrecha separación de agua creada por un huracán. A un lado está el mar Caribe y al otro, el canal interior de la isla. Es un lugar ideal para nadar, tomar el sol y disfrutar de un ambiente juvenil y despreocupado.
Playa de la Isla Larga (Long Caye), Atolón Lighthouse Reef
Para los buscadores de playas verdaderamente remotas y de ensueño, la Isla Larga en el atolón Lighthouse Reef es la definición de paraíso. Esta isla privada y ecológica está a más de 50 millas de la costa continental, en medio del mar Caribe.
Su playa es la imagen de la soledad y la belleza prístina. Arena blanca y fina, aguas en tonos de azul cobalto y esmeralda, y una palmera que se inclina sobre el mar. Lo que la hace única es su ubicación frente al famoso «Great Blue Hole», una gigantesca sima marina circular.
La belleza aquí es salvaje y poderosa. No hay tiendas ni ruido, solo el sonido de las olas y el viento. Es un destino exclusivo para buceadores y viajeros que buscan una experiencia natural inolvidable, lejos de cualquier multitud.
Playa de la Isla de San Pedro, Ambergris Caye
Ambergris Caye es la isla más grande de Belice y su destino costero más famoso. La playa principal de la ciudad de San Pedro es el corazón de la acción. Aunque no es una playa ancha, su encanto reside en el vibrante ambiente caribeño que la rodea.
Desde la arena, la vista es inigualable: el segundo arrecife de coral más grande del mundo, la Barrera de Coral de Belice, está a solo unos cientos de metros de la orilla. El agua es poco profunda y de un color turquesa deslumbrante. Lo que la hace especialmente bonita es la vida que palpita a su alrededor.
Puedes caminar por el malecón, con coloridos edificios y restaurantes donde sirven pescado fresco. Es el lugar perfecto para combinar un día de playa con snorkel, ya que hay tours que salen directamente desde la costa. La puesta de sol aquí, con los barcos de pesca en el horizonte, es una postal viviente.
Playa de la Isla Caye Caulker
Si Ambergris Caye es la hermana mayor animada, Caye Caulker es la hermana pequeña y relajada. Su lema es «Go Slow» (Ve Despacio), y su playa principal encarna perfectamente esa filosofía. La arena es suave y el mar, increíblemente tranquilo y transparente.
La belleza de Caye Caulker es más rústica y auténtica. No encontrarás grandes resorts, sino pequeños hostales, bares de reggae y hamacas colgadas entre las palmeras. La playa frente al pueblo es el lugar de reunión para ver a los pelícanos pescar y a las rayas nadar cerca de los muelles.
El punto más icónico y fotogénico es «The Split», una estrecha separación de agua creada por un huracán. A un lado está el mar Caribe y al otro, el canal interior de la isla. Es un lugar ideal para nadar, tomar el sol y disfrutar de un ambiente juvenil y despreocupado.
Playa de la Isla Larga (Long Caye), Atolón Lighthouse Reef
Para los buscadores de playas verdaderamente remotas y de ensueño, la Isla Larga en el atolón Lighthouse Reef es la definición de paraíso. Esta isla privada y ecológica está a más de 50 millas de la costa continental, en medio del mar Caribe.
Su playa es la imagen de la soledad y la belleza prístina. Arena blanca y fina, aguas en tonos de azul cobalto y esmeralda, y una palmera que se inclina sobre el mar. Lo que la hace única es su ubicación frente al famoso «Great Blue Hole», una gigantesca sima marina circular.
La belleza aquí es salvaje y poderosa. No hay tiendas ni ruido, solo el sonido de las olas y el viento. Es un destino exclusivo para buceadores y viajeros que buscan una experiencia natural inolvidable, lejos de cualquier multitud.
Playa de la Isla de San Pedro, Ambergris Caye
Ambergris Caye es la isla más grande de Belice y su destino costero más famoso. La playa principal de la ciudad de San Pedro es el corazón de la acción. Aunque no es una playa ancha, su encanto reside en el vibrante ambiente caribeño que la rodea.
Desde la arena, la vista es inigualable: el segundo arrecife de coral más grande del mundo, la Barrera de Coral de Belice, está a solo unos cientos de metros de la orilla. El agua es poco profunda y de un color turquesa deslumbrante. Lo que la hace especialmente bonita es la vida que palpita a su alrededor.
Puedes caminar por el malecón, con coloridos edificios y restaurantes donde sirven pescado fresco. Es el lugar perfecto para combinar un día de playa con snorkel, ya que hay tours que salen directamente desde la costa. La puesta de sol aquí, con los barcos de pesca en el horizonte, es una postal viviente.
Playa de la Isla Caye Caulker
Si Ambergris Caye es la hermana mayor animada, Caye Caulker es la hermana pequeña y relajada. Su lema es «Go Slow» (Ve Despacio), y su playa principal encarna perfectamente esa filosofía. La arena es suave y el mar, increíblemente tranquilo y transparente.
La belleza de Caye Caulker es más rústica y auténtica. No encontrarás grandes resorts, sino pequeños hostales, bares de reggae y hamacas colgadas entre las palmeras. La playa frente al pueblo es el lugar de